lunes, 17 de mayo de 2010

El yeso de albañilería



No es más que sulfato de calcio anhídrido. Como su nombre indica se obtiene del calcio, se deshidrata y se reduce a polvo. Cuando lo ponemos en contacto con agua, se produce una reacción fisicoquímica en la que se cristaliza el producto y la pasta queda lista para usar.

Cuando vamos a realizar un trabajo en el que nos han recomendado el uso de yeso, es aconsejable que conozcamos los tipos que existen y cuál nos interesa adquirir.

Yeso negro: se utiliza para realizar tareas que exigen una mayor fortaleza y consistencia, como levantar tabiques o añadir materiales a una pared.

Yeso blanco: en este caso, se usa para enfoscar paredes y techos, su fraguado es más rápido pero es menos fuerte que el anterior.

Para realizar una buena mezcla, la proporción normal aconsejada es de un litro de agua por un litro y tres cuartos de yeso. Las dimensiones varían si queremos darle una mayor o menor densidad, dependiendo del trabajo que se va a desarrollar.

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